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12 preguntas indispensables sobre la traducción oficial (certificada) en México


En mis 12 años como docente y 6 años desde que lideré la creación del primer colegio de traductores e intérpretes reconocido por la SEP en México, me he dedicado a analizar el marco normativo de diversos países en relación con la traducción oficial y las funciones de los peritos traductores, de cuya investigación he desarrollado en conjunto con la Mtra. Fernanda Salazar Figueras el curso único en su tipo titulado Funciones y atribuciones del perito traductor, que se imparte dos veces por año desde 2019 y mediante el cual hemos preparado a 400 peritos o aspirantes a peritos traductores.


Es con base en esta investigación que identificamos la ausencia de normativa en México relacionada con la traducción oficial (o jurada o pública o comercial o certificada, como se le conoce en otras jurisdicciones), por lo cual esta función es realizada por los peritos traductores.


Para dejar muy en claro lo que estoy diciendo aquí: este tipo de traducción en México no tiene un nombre oficial o legal, sino que por costumbre y muy probablemente derivado del anglicismo Certified y nuestra cercanía con Estados Unidos, Certified translation derivó en Traducción certificada. (Certified translation en EE.UU. se refiere a aquella traducción en la que el autor de la misma o un tercero Certifies (declara) que la traducción en cuestión es fiel al original. Esta declaración de fidelidad la puede hacer cualquier persona por sí misma o frente a un Notary independientemente de si tiene o no estudios formales o un grado en traducción.


Cabe enfatizar que el caso de México es único alrededor del mundo, pues en el resto de las jurisdicciones analizadas, a saber: Argentina, Perú, Brasil, Venezuela y España, se cuenta con un mecanismo para nombrar a los traductores oficiales, públicos o jurados; y por otro lado, estas jurisdicciones cuentan con mecanismos mucho más estrictos para nombrar a los peritos traductores, que son quienes auxilian al poder judicial en la administración de justicia, estrictamente realizando traducciones o peritajes en traducción para ser usados en procesos judiciales. En el mundo, la autorización de traductores oficiales, públicos o jurados está a cargo de diferentes autoridades o instituciones, tales como los Ministerios de Asuntos Exteriores, Colegios de traductores, Registros Públicos del Comercio, entre otros, mientras que en México no existe ninguna ley que prevea la creación de dicha figura jurídica. El hecho de que en México la figura de traductor oficial esté adherida al nombramiento de peritos traductores conlleva una gran problemática para el poder judicial, el cual tiene padrones llenos de peritos traductores que no están capacitados ni interesados en hacer peritaje, sino que únicamente desean hacer traducción oficial.


Esto también representa una gran desventaja para el gremio, ya que los procesos para acceder al nombramiento de perito traductor son mucho más estrictos de lo que serían para convertirse en traductores oficiales. Los requisitos de los tribunales mexicanos para nombrar peritos (en traducción, psicología, actuaría, etc.) varían de estado a estado y van desde muy laxos hasta rigurosos, pasando por ambiguos. Por ejemplo, en el Estado de México requieren nivel de inglés B2 y ningún estudio formal en traducción, mientras que en Baja California se requiere cédula profesional en Traducción. Por otro lado, el Consejo de la Judicatura Federal no requiere cédula en Traducción, pero sí solicita conocimientos en la elaboración de dictámenes periciales. Además, solamente 4 estados del país practican un examen de traducción a los postulantes a peritos traductores.

 

En este artículo revisaremos las 12 preguntas indispensables que se hacen y nos hacen los diferentes actores de la industria de la traducción, tales como qué es la traducción certificada, quién puede realizarla, qué valor tienen las traducciones certificadas, cuál es la estructura que debe tener una traducción certificada, entre otras.


1 ¿Qué es la traducción certificada?

La traducción oficial o certificada es la traducción de documentos de una lengua extranjera al español o viceversa que se realiza para que tenga valor legal ante una dependencia gubernamental, institución educativa o cualquier entidad que requiera traducciones cuya precisión y fidelidad estén garantizadas y cuyo contenido no haya sido alterado. Las traducciones oficiales deben contener una página al inicio o fin del documento con la declaración del traductor acerca de la precisión y fidelidad de la traducción con respecto al original, así como sus datos profesionales, de contacto y los relativos a su autorización como traductor oficial (en el caso de México, relativos a su autorización como perito). Además cada página de estas traducciones debe contener la firma o rúbrica del traductor, ya sea autógrafa o electrónica (sujeto a aceptación de la entidad); en el primer caso, además de firma llevará un sello.


2 ¿Quién puede realizar una traducción certificada en México?

En México, en la actualidad solo pueden realizar traducciones certificadas los peritos traductores autorizados por los tribunales de justicia estatales o federales. Además, en algunos estados, las oficinas del Registro Civil ya empiezan a nombrar traductores oficiales para sus propios trámites.

Los traductores oficiales o peritos traductores no son funcionarios públicos ni cuentan con una cargo gubernamental, sino que son profesionales independientes que ejercen su profesión de forma autónoma pero que cuentan con una autorización en forma de patente para que sus traducciones sean aceptadas para trámites oficiales y se pueda confiar en que son precisas, fieles e inalteradas.


¿Quién NO puede realizar una traducción certificada en México?

Los abogados, notarios, licenciados en traducción, ni ninguna otra persona que no esté autorizada como perito traductor por alguno de los tribunales de justicia estatales o federales, o bien por alguna otra autoridad que en su momento llegue a nombrar traductores oficiales o públicos.


3 ¿Quién garantiza la preparación e idoneidad de los traductores oficiales o peritos traductores?

Los traductores son nombrados peritos por los tribunales de justicia estatales o federales mediante el cumplimiento de algunos requisitos, que varían de estado a estado, a saber:


  1. Entregar título y cédula profesional como traductores, o bien título y cédula de otras profesiones y cursos en traducción; en este último caso, deberán también presentar comprobante de nivel de idioma extranjero, que varía dependiendo el tribunal, ya que puede ir de B1 a C2.

  2. Algunos estados requieren presentar un examen de traducción a través de una institución educativa en la materia.

  3. Algunos estados establecen como requisito tomar y acreditar un curso sobre funciones y dictámenes periciales, como un filtro para acceder a la autorización como perito, como en el caso del estado de Querétaro.

  4. Otros requisitos también aplican, como no haber sido condenado por delito doloso, no pertenecer a ningún culto religioso, lugar de residencia en el estado donde se postula, etc. El aspirante deberá revisar la convocatoria para peritos del tribunal superior del estado donde reside EXCLUSIVAMENTE.


Los tribunales no garantizan la calidad de las traducciones de los peritos traductores, sino que otorgan una autorización para que éstos, una vez cumplidos los requisitos solicitados y apareciendo en el padrón de peritos del tribunal correspondiente, puedan realizar traducciones para ser usadas por entidades públicas o cualquiera otra entidad que requiera certeza sobre una traducción.

La calidad de una traducción depende del nivel de educación y especialización de cada perito traductor.

 

4 ¿Qué valor tienen las traducciones realizadas por los peritos traductores?

Las traducciones realizadas por traductores oficiales o peritos traductores tienen valor legal, es decir se pueden usar para trámites ante dependencias gubernamentales, así como entes privados de cualquier naturaleza que requieran que se garantice la fidelidad y exactitud de las traducciones. Además dichas traducciones no tienen fecha de vencimiento, pues no existe normativa al respecto y nos apegamos a las leyes que podrían considerarse supletorias. "No se debe distinguir donde el Derecho no distingue".


5 ¿Quién o qué entidades requieren traducciones certificadas en México?

Normalmente, dichas traducciones se requieren en procesos ante dependencias de gobierno o instituciones educativas o de otro tipo en los que se deba presentar documentación extranjera con su respectiva traducción, sobre la cual se deberá tener certeza de su precisión y fidelidad.


6 ¿Las traducciones certificadas de un perito traductor autorizado en México tienen validez en el extranjero?

Sí. Aunque históricamente las traducciones certificadas por peritos traductores mexicanos han sido acetadas en diversos países fuera de México sin ningún contratiempo, se debe tener en cuenta que cada autoridad o entidad en el extranjero podría o no dar instrucciones precisas de cómo se debe entregar una traducción y qué requisitos debe cumplir el traductor para que la misma sea válida para los trámites correspondientes. El cliente deberá siempre confirmar estos requisitos con la entidad receptora.


7 ¿Qué forma o estructura debe tener una traducción certificada?

Aunque en México no existe una ley de traducción oficial o pública y ninguna autoridad mexicana ha hecho ningún esfuerzo por normar este aspecto crucial de la traducción, durante mi bienio a cargo del Colegio Mexicano de Licenciados en Traducción e Interpretación, realizamos un análisis exhaustivo del tema con colegios homólogos de otros países, así como de diversos ordenamientos que podrían ser aplicables, y se encontraron los siguientes requisitos mínimos que debe cumplir toda traducción oficial:

1.    Una página al inicio o final de la traducción que contenga la leyenda de certificación, es decir la declaración del traductor de que la traducción es precisa y fiel al documento origen y que su contenido no ha sido alterado. Además, contendrá datos de identificación, de contacto y detalles de su autorización como perito traductor y enlace al padrón vigente donde se puede corroborar su nombramiento. (La Circular 0005 del CMLTI propone un modelo de leyenda de certificación, disponible públicamente en su sitio web).

2.    La traducción en sí, la cual debe indicar que se trata de una traducción. Puede iniciar con la leyenda “Inicio de traducción de [IDIOMA] a [IDIOMA]” y cerrar con “Fin de la traducción”.

3.    Las páginas deberían estar foliadas para proteger a la traducción de alteraciones.

4.    En algunos casos, la traducción podría incluir los documentos origen (si así lo requiere la entidad receptora o a criterio del traductor) y estas páginas también deberían estar foliadas, firmadas y selladas.

5.    Si la traducción se entrega de forma impresa, cada página deberá contener la firma o rúbrica del traductor así como su sello o timbre. Ahora bien, si la traducción se entrega en formato electrónico con Firma Electrónica Avanzada, cada página contendrá un número de identificador, el cual funciona como firma del traductor y según la Ley de Firma Electrónica Avanzada, tiene el mismo valor probatorio que la firma autógrafa.


8 ¿Cuáles son los documentos que suelen requerir traducción certificada?

Siempre dependiendo del trámite a realizar por el cliente y sujeto a las instrucciones de la entidad receptora, los siguientes documentos suelen requerir traducción oficial:


  • Actas de nacimiento, matrimonio, defunción, etc.

  • Documentos de identificación, como pasaportes, credenciales para votar, licencias de conducir, cédulas profesionales, etc.

  • Comprobantes de domicilio.

  • Comprobantes de ingresos, como estados de cuenta bancarios, cartas patronales, estados de cuenta de instrumentos de inversión, etc.

  • Certificados, títulos, historiales académicos, etc.

  • Declaraciones simples, juradas o notariadas.

  • Estados financieros dictaminados o sin dictaminar.

  • Pólizas de seguros, fianzas, etc.

  • Contratos para firma o para fines de archivo, propuestas de servicio, facturas por servicios o productos, conocimiento de embarque, etc.

  • Actas notariales, tales como escrituras de propiedad de inmuebles, actas constitutivas de sociedades, poderes.

  • Documentación para registros sanitarios.

  • Certificados de vacunación, informes médicos, resultados de estudios médicos, etc.

  • Documentación para registro de propiedad intelectual.

  • Otros documentos que emanan de dependencias gubernamentales, como constancias de no antecedentes penales, constancias de inexistencia de matrimonio, boletas prediales, constancias de residencia fiscal.

  • Cualquier otro documento respecto del cual la entidad receptora requiera una traducción fiel y precisa, cuya declaración y firma del traductor le otorgue certeza.


9 ¿Cómo está relacionada la Apostilla con la traducción certificada?

La apostilla es una certificación sobre la autenticidad de la firma y la calidad en que actúa el signatario de un documento público (NO privado), y en su caso la identidad del sello o  del timbre  del que esté revestido el documento. En otras palabras, para que los documentos públicos, es decir, aquellos que emanan de una autoridad gubernamental de cualquier país, como un acta de nacimiento, sean válidos en el extranjero, deben contener una certificación de niveles jerárquicos superiores de dicho gobierno, por lo general los ministerios o secretarías de gobernación. La legalización es un proceso interno que suele ser complejo; sin embargo en 1961, 125 países firmaron la Convención de la Haya (convención de la apostilla), la cual simplifica este proceso de certificación mediante un sistema de apostillado. Al documento a autenticar se le adhiere una hoja llamada apostilla, con lo cual el documento será aceptado en todos los países firmantes sin más trámites que el correspondiente a SU TRADUCCIÓN.

Entonces, la traducción de un documento público proveniente del extranjero se debe realizar junto con su apostilla y se debe entregar como una traducción integral. Por lo tanto, primero se debe apostillar y después se debe traducir.

NOTAS:

1. Solamente se apostillan los documentos públicos, es decir, los que expide una autoridad, como un acta de matrimonio, y no así los documentos privados, como un contrato de una compañía privada.

2. Los traductores no apostillan; este es un trámite que realizan los funcionarios gubernamentales.

3. Aunque el texto de la apostilla puede incluir el contenido en dos o hasta tres lenguas, aún se debe traducir, ya que contiene información como lugar, cargo, fecha, etc. en el idioma de origen.

 

10 ¿Dónde puedo encontrar una lista válida y vigente de los peritos traductores activos en México para solicitar una traducción certificada?

En el sitio web del tribunal superior de justicia de tu estado. A falta de la combinación de idiomas que necesitas, o si requieres un perito federal por alguna razón determinada, en el sitio web del consejo de la judicatura federal. Y  en un caso único, para la traducción de actas para trámites en el Registro Civil de Guanajuato, acudir directamente a dicha dependencia para solicitar lista de los traductores autorizados. El cliente siempre deberá confirmar con la entidad receptora de la traducción sobre los requisitos de la misma y del traductor.

 

11 ¿La autorización como perito en un estado es válida para firmar traducciones en otro estado de México?

 No en todos los casos, pues dependiendo el trámite existen diversas leyes y reglamentos que requieren que una traducción esté realizada por un perito local. El cliente siempre deberá confirmar con la entidad receptora de la traducción sobre los requisitos de la misma y del traductor.

 

12 ¿La autorización como perito en México es vitalicia?

No, la autorización tiene una vigencia de entre 1 y 3 años dependiendo de cada tribunal o entidad pública, y su renovación está sujeta al cumplimiento por parte del traductor de diversos requisitos, tales como capacitación continua, afiliación a colegios o asociaciones, entregar listado de asuntos en donde realizó peritajes, entre otros. Por ello, cada vez que un cliente requiera de este servicio, deberá confirmar que la autorización como perito sigue vigente para un determinado traductor incluso si es alguien que ya le ha prestado el servicio anteriormente. Cada vez se presentan más casos de fraude, en donde personas no autorizadas como peritos ofrecen sus servicios para realizar traducción certificada u oficial sin haber sido nombrados nunca como peritos traductores o habiendo sido nombrados, dicho nombramiento no fue refrendado.


CONCLUSIÓN: Es imperativo que en México se promulgue una ley de traducción oficial, dado que las profesiones, particularmente aquellas relacionadas con aspectos legales, sanitarios o patrimoniales de las personas, requieren estar reguladas para asegurar un ejercicio adecuado y ético. En México, la traducción se realiza predominantemente de manera empírica, y esta falta de contacto de los practicantes con docentes e instituciones educativas puede derivar en malas prácticas, conductas antiéticas, y en la pobre calidad de traducciones, incluso con el riesgo latente de que un traductor no apto incurra en el delito de falsificación de documentos. La ausencia de lineamientos robustos y estandarizados para designar a los peritos traductores agrava esta situación.

Es necesario establecer un marco normativo que asegure la estandarización de la traducción oficial, garantizando así la calidad y confiabilidad de las traducciones en el país. En la actualidad, la existencia del Colegio Mexicano de Licenciados en Traducción e Interpretación hace más factible la expedición de esta ley en el futuro medio. Sin embargo, también existe la posibilidad de que otra entidad competente en el ámbito de la traducción pueda participar en la elaboración de la ley, la cual redundará en beneficio de todas las partes involucradas, especialmente de los usuarios, que podrán contratar estos servicios con certeza y seguridad.

También será de gran beneficio para el poder judicial, ya que al separar la traducción oficial de la pericial, únicamente recibirá postulaciones a perito traductor por parte de profesionales que demuestren interés, pericia y disponibilidad para auxiliar en la impartición de justicia.

Y finalmente también beneficiará al gremio, ya que existirán procesos y mecanismos claros para seguir un área de especialización. Y quizá sea el primer paso para algún día crear la licenciatura en traducción pública (oficial), la cual existe en países que son potencia en esta materia, como Argentina.


Preparado por Mtra. Irma Reyes Morán, perita traductora e intérprete local y federal, docente y conferencista sobre traducción jurídica y presidenta fundadora del primer colegio de traductores de México, el Colegio Mexicano de Licenciados en Traducción e Interpretación, CMLTI

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